Aturdido
Viernes, Julio 18th, 2008"La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida."
-André Malraux-
Hace poco lamentaba el daño que había sufrido nuevamente el automóvil, daba gracias de que solo había sido eso, algo material. Eso sí, el 'golpecito' resultó tener un presupuesto de reparación de unos $90,000 MX (unos 9,000 dls), algo escandoloso, pero al fin y al cabo es algo que tiene solución.
Lo que de verdad me tiene aturdido es la fragilidad de nuestras vidas. Dicen que cuando te toca, 'te toca', pero… lo que me parece injusto es que una mujer joven, de tan solo 27 años, tenga que perder la vida sin poder ver crecer a sus dos pequeñas hijas, sin haberse mudado aún a su nueva casa que ella y su marido habían adquirido con tanto esfuerzo; que sus padres y hermanos estén inconsolables, sobretodo los primeros, porque como padres no esperas ver morir antes a tus hijos. Y la impotencia de quienes estamos cerca, no haber podido hacer algo más a tiempo para ayudarlos; cabe recordar que el esposo fue uno de los donadores de sangre cuando nuestra madre fue operada, es algo que siempre apreciaremos porque aquella fue una situación muy complicada, y que gracias a Dios todo salió bien aquel 7 de julio de 2007.
¿Cómo murió? Un maldito infarto, lo que menos esperas en alguien tan joven. Hace poco más de un mes en el partido inaugural del torneo de fútbol rápido tuvimos la mala fortuna de perder a alguien de la misma causa al término del juego. Viendo cómo en un momento cualquiera se puede perder todo, tengo que confesar que te deja un poco aturdido.
A veces uno se preocupa demasiado por el trabajo o la escuela, algo comprensible por las necesidades económicas presentes y futuras, pero el problema viene cuando te das cuenta de que realmente no has disfrutado de aquellas cosas que realmente valen mucho más y que quizás requieren menos esfuerzo o inversión. Después de todo hay que trabajar para vivir, y no vivir para trabajar, porque el hecho de gozar de juventud y "buena salud" no nos exime de que en un segundo podamos dejar de existir.



