Russ Neumeier compró un Nintendo Wii para sus hijos en Navidad, pero a los pocos días uno de los controles falló, como toda persona intentó cambiar las pilas, resetear el control, etc. Pero al ver que ninguna de sus opciones funcionó, llamó al soporte técnico y le dijo su problema, explicando también lo que trató de hacer para que funcionara, luego ella le dijo que checara algo más, el sensor del Wii:
Srita. del Soporte: "Ok, quiero que tome el control, con los botones hacia abajo y lo golpee en la palma de su mano, dos o tres veces".
Russ N.: "Debe estar bromeando".
Srita. del Soporte: "No señor, debe golpearlo tan fuerte que yo pueda escucharlo por la línea telefónica, pero no tan duro como para dañar el control".
Russ N.: "¿Esta segura?".
Srita. del Soporte: "Sí señor".
Entonces Russ hizo lo que le pidió la señorita del soporte, y golpeando tres veces el control con los botones hacia abajo en la palma de su mano… funcionó. Claro que esto no aparece en el sitio de soporte.